
Mantenimiento preventivo
Aceites, filtros, hidráulico, enfriamiento y engrase, programados por horas de motor y no por calendario.

Mantenimiento y reparación de maquinaria pesada, en sitio o en taller propio. El mismo equipo que mantiene nuestra flota operando.
Una máquina detenida no cuesta lo que cuesta arreglarla. Cuesta la jornada del operador, la cuadrilla esperando, el camión que ya estaba programado y la fecha que se recorre. Por eso el trabajo de un taller diésel no se mide en refacciones, se mide en cuánto tarda el equipo en volver al frente.
El mantenimiento preventivo es lo que evita esa cuenta. Se programa por horas de motor, no por calendario: aceites y filtros, sistema hidráulico, enfriamiento, tren de rodaje y puntos de engrase. Es trabajo aburrido y barato comparado con una bomba hidráulica que falla a media obra.
Cuando ya falló, lo que decide el tiempo de paro es dónde se atiende. Muchas cosas se resuelven en sitio con la unidad móvil. Otras piden taller, y ahí lo que pesa es tener con qué mover la máquina: nuestro lowboy sale el mismo día en vez de esperar a que se desocupe el de alguien más.
Equipos y operadores que ya han trabajado para CEMEX, Mega Alimentos, SISSA, Agua y Drenaje de Monterrey y la UANL, entre otros.
¿Prefieres verlo antes de leerlo? Mira las fotos de mecánica diésel en obra.
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Aceites, filtros, hidráulico, enfriamiento y engrase, programados por horas de motor y no por calendario.

Reparación de la falla y, cuando se puede ver, de lo que la provocó. Arreglar el síntoma dos veces sale más caro.

Antes de desarmar. Saber qué falla y qué no evita cambiar piezas sanas y pagar tiempo de taller de más.

Unidad móvil a la obra para lo que no exige taller. La máquina no se mueve y el frente no se detiene.

Con lowboy propio. Cuando la reparación pide banco y herramienta, la máquina sale el mismo día que se decide.

El mismo equipo que sostiene nuestras máquinas de renta. Lo que ofrecemos es la rutina que ya nos exigimos.
Casi todo el tiempo que una máquina pasa detenida se gasta antes de que alguien le ponga una llave encima: en averiguar qué tiene, en conseguir la pieza y en moverla. Estas cuatro cosas recortan las tres.
Una máquina que trabaja doble turno llega a su servicio en la mitad de los días. Llevar las horas de motor es lo que convierte el mantenimiento en algo programable en vez de una urgencia.
Cuándo empezó, qué ruido hace, si pierde fuerza, si calienta, si marca algo en el tablero. Con eso la unidad móvil sale con la herramienta correcta a la primera.
Insistir en resolver en obra algo que pide banco alarga el paro en vez de acortarlo. Preferimos decirlo el primer día, aunque implique mover la máquina.
Saber qué se le hizo antes y cuándo cambia el diagnóstico por completo. Si la máquina es tuya y no hay historial, empezamos uno desde el primer servicio.
Mantenemos nuestra propia flota con el mismo taller
Las prioridades las ponemos nosotros. No competimos por un lugar en la fila de un tercero cuando tu máquina es la que está parada.
La parte que más se alarga cuando hay que mover un equipo pesado. Aquí sale el mismo día en que se decide.
Si el frente no puede esperar a que tu equipo salga del taller, rentamos el que lo sustituya mientras tanto.
Atendemos en sitio o en nuestro taller de El Jaral, siempre dentro de 10 municipios del área metropolitana de Monterrey.

Sí. El taller nació para sostener nuestra propia flota de renta y da servicio también a equipo de terceros: maquinaria pesada y unidades diésel de obra.
Las dos cosas. Buena parte del preventivo y de las fallas comunes se resuelven en sitio con unidad móvil. Lo que pide banco, herramienta especial o desarmar a fondo se atiende en taller, y el traslado lo hacemos con lowboy propio.
Se programa por horas de motor, siguiendo lo que marca el fabricante de cada equipo, no por meses. Una máquina en doble turno llega al mismo servicio en la mitad de los días que una que trabaja a ratos.
Depende de la falla y de la refacción. Lo que sí hacemos desde el primer día es decirte el diagnóstico y el tiempo estimado, para que decidas si esperas o rentas un equipo mientras tanto. Un plazo vago es lo que descuadra una obra.
Sí, y es la razón principal por la que el taller y la renta están en la misma casa. Si el frente no aguanta el paro, mandamos el equipo equivalente y tu máquina se atiende sin prisa mal calculada.
Depende del equipo y de la disponibilidad, y se dice antes de comprar. Cuando hay opción de original o equivalente te damos las dos con su precio y su plazo; la decisión es tuya y queda por escrito en la cotización.

Dinos qué equipo es, qué está haciendo y desde cuándo. Te decimos si se resuelve en sitio o si conviene traerla, y qué tarda.
+52 81 2039 4890